Aunque a menudo se confunden, el intérprete de lengua de signos y el mediador comunicativo tienen roles claramente diferenciales. Conocer sus competencias y enfoques únicos ayuda a entender mejor cómo cada perfil contribuye a la comunicación inclusiva.
¿Qué hace un intérprete de lengua de signos?
- Trabaja de forma independiente y autónoma.
- Traduce entre lengua de signos y lengua oral, transmitiendo también el tono y contexto del mensaje.
- Posee una titulación universitaria específica en interpretación.
- Tiene un alto dominio de la lengua de signos.
- Su función está centrada en la traducción lingüística, con intervenciones puntuales y de corta duración.
- Principalmente trabaja con personas sordas con alto nivel lingüístico.
¿Qué hace un mediador comunicativo?
- Forma parte de un equipo multidisciplinar (educadores, psicólogos, integradores sociales…).
- Adapta el mensaje para facilitar la comunicación, actuando como puente entre diferentes interlocutores.
- Tiene una titulación de grado superior en Mediación Comunicativa.
- Competente en diferentes Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC).
- Trabaja con colectivos diversos como personas con sordoceguera, discapacidad intelectual, autismo o trastornos del lenguaje.
- Se encarga también de sensibilizar, evaluar, fomentar la autonomía, y trabajar de forma continuada.
- Sus intervenciones tienden a ser más duraderas
¿Por qué es importante diferenciarlos?
El intérprete traduce. El mediador adapta, acompaña y estructura intervenciones más amplias con SAAC y trabajo continuado.


